El Papa de los Mártires

“…El Papa Juan Pablo II – pronto ya, santo – ha sido, sin duda, la figura profética que ha puesto sobre el candelero la luz de los mártires del siglo XX. Él había vivido muy en primera persona el siglo del martirio, en su atormentada tierra polaca. La Iglesia sufrió allí, primero, la persecución a causa del totalitarismo nazi; luego, le tocó el turno al totalitarismo comunista, hasta fechas bastante cercanas a nosotros. La historia del gran papa mártir, abatido por las balas en la plaza de San Pedro, y providencialmente salvado de la muerte, es una especie de resumen del siglo de los mártires. Juan Pablo II merece bien el título de “Papa de los mártires del siglo XX”, como aquel otro papa de la antigüedad, San Dámaso, fue llamado “el papa de los mártires” por el lugar central que les dio a los mártires de Roma en la devoción y el culto de la Iglesia de los primeros siglos.

El beato Juan Pablo II celebró en 1987 la primera beatificación de mártires de la persecución de los años treinta en España: la de las carmelitas descalzas de Guadalajara. Habían pasado ya cincuenta años desde su martirio. Desde entonces, hasta la última beatificación, celebrada en Tarragona el pasado día 13 de octubre, el número de los mártires de España que han alcanzado al gloria de los altares asciende a 1523, de los cuales 11 son santos y 1512 beatos. Serán, si Dios quiere, muchos más en los próximos años. El número de compatriotas nuestros que dieron el supremo testimonio de amor a Jesucristo uniendo su sangre a la del Señor fue muy elevado. Las causas de muchos de ellos siguen su curso en las diócesis o ya en Roma.

Pero el martirio fue en el siglo XX un patrimonio de muchos cristianos en toda Europa. También las iglesias ortodoxas y las comunidades protestantes se vieron enriquecidas con esa gracia. Juan Pablo II puso de relieve que los mártires abren un camino ecuménico nuevo, pues su sangre fue una ofrenda común, basada en la unidad de la fe y del amor a Dios”.

Mons. Martinez Camino.